8 La historia
Las drômes y los daviers, adaptaciones locales para el transporte de las algas
Tolzioù ha daviedoù, en em azasaat ouzh al lec'h evit treuzdougen ar bezhin
Según el entorno local, a veces es necesario adaptar las técnicas de recolección.
La drôme, una especie de balsa de algas, se utiliza en algunas bahías para acercar a la orilla las algas recolectadas durante la marea baja. Esta técnica se basa en el «flotado» de la balsa cuando la marea vuelve a subir. Las algas seleccionadas son las que flotan con facilidad gracias al aire contenido en sus flotadores: el Ascophyllum nodosum y el Fucus vesiculosus. Las algas se amontonan sobre cabos unidos por tarugos de madera en su extremo. Cuando la marea sube, unos hombres situados en lo alto de la drôme la empujan hacia tierra con ayuda de una pértiga. A veces se utiliza un bote de remos para remolcarla.
Los daviers: cuando la costa es abrupta y con acantilados, las carretas no pueden acceder a las playas. Los recolectores de algas utilizan entonces tornos fijados en lo alto del acantilado para izar las algas. A veces se construían muros de piedra al borde de los acantilados para corregir su trazado y evitar los desprendimientos. Una piedra perforada sobresale sobre la playa y permite el paso de un cable unido al torno. La cima de los acantilados, acondicionada en terrazas, facilita el trabajo del caballo encargado de izar las cargas con un cable.