14 La historia
La partida hacia las islas
Mont d'an inizi
Hacia finales del siglo XIX, la demanda de algas para la industria del yodo anima a los recolectores de algas a partir a explotar los vastos campos de laminarias alrededor de las islas. Las tripulaciones embarcan, en sus barcos, la carreta, el caballo y todo el material necesario para vivir y trabajar en las islas, de marzo a septiembre.
La llegada de los recolectores de algas en gran número no deja de provocar reacciones por parte de los isleños. Se les atribuyen apodos según la zona a la que van a trabajar. En las islas del archipiélago de Molène son los «pigouillers» (ar bigouilherien), por el nombre de la larga pértiga con la que se maniobra el barco en las aguas poco profundas. En las islas del este (Callot, Siek, Sept-Îles, Île-Grande), la afluencia de las flotillas de recolectores de algas les vale ser llamados los «japoneses» (ar Japoned), en referencia al ataque de Port-Arthur en 1904, en el que los japoneses atacaron la flota rusa.