6 Portrait
Jean Pronost, recolector de algas
Jean Pronost, bezhinaer
Nacido en 1922 en Landéda, Jean Pronost comenzó el oficio de recolector de algas en 1936. Embarcado desde muy joven, descubrió pronto «la vida en las islas» y el trabajo en el puerto de Vil’h. Durante 53 temporadas, conoció las duras jornadas de recolección y las transformaciones del oficio: primero el corte con guillotina, después el scoubidou de mano, y finalmente el scoubidou hidráulico. A bordo de sus sucesivos barcos, del Éliane al Triskell, fue testigo directo de esa evolución.
Muy comprometido con la defensa de la profesión, representó durante muchos años a los recolectores de algas ante los industriales y las autoridades públicas. En aquella época, la recolección del alga movilizaba a toda la familia: cada uno participaba en extenderla o amontonarla sobre la duna.
Jean recuerda un momento decisivo en el oficio en 1978, tras la marea negra causada por el naufragio del Amoco-Cadiz: «Lo más bonito del oficio fue cuando los fabricantes aceptaron el alga sin secar. Antes de eso, mi mujer comía de pie, con la mirada siempre puesta en el exterior, lista para reaccionar a la menor gota de lluvia. Después, por fin pudimos disfrutar de esa tranquilidad bien merecida una vez de vuelta en casa.»